Malditos altavoces callejeros

Música de hoy: Luar Na Lubre – Chove en Santiago

Esta tarde iba con la niña de la mano por la calle, y doblando la esquina tras nosotras aparecieron cuatro chavales de unos ¿14? años (calculo muy mal). Iban con un altavoz y con una música ratonera a tope (no a tope ratonera, que también, sino a tope de sonido). Vamos, que a volumen más que exagerado: se oía en toda la calle. Una cosa muy loca.

Me considero una persona moderada e intento tener cuidado en los tiempos que corren (y especialmente si voy con la niña), pero ya no solo era el volumen de la música: la letra era INDECENTE. Sí, lo digo así, con todas las letras, y lo puedo hasta dividir en sílabas: IN-DE-CEN-TE.

Ya sé lo que me vais a decir: que soy una exagerada y que los niños de 3, 4, 6 años…no entienden las letras como las entendemos nosotros. Estoy de acuerdo, quizás no reparen en el significado real de la letra de una canción. Pero es igual de peligroso porque se acostumbrarán a escuchar palabras, expresiones, intenciones… que quedarán asentadas en su mente como algo normal, habitual, permitido e incluso necesario, society approved.

Luego nos quejamos de los casos de violencia (para mí VIOLENCIA sin apellido, porque cualquier tipo de violencia sobre una persona es una lacra).

El caso es que me giré y les dije -evidentemente, alzando la voz, parte por el cabreo y parte para que me oyeran por encima de la discoteca que tenían montada-:

“Perdonad, ¿podríais por favor bajar el volumen, que los demás no tenemos por qué tragarnos la música que queréis escuchar vosotros?”

Tuve suerte, no respondieron, nos adelantaron y bajaron la música. Pero soy consciente de que me podía haber metido en un marrón del uno. Porque la sociedad hoy está montada así.

Pero es que me repatea, y me callo, cuando un sábado o domingo paso a las 4 pm por la Plaza del Ayuntamiento de Santander en verano y veo a unos niñatos en las gradas con un altavoz poniendo su reggaeton con letras obscenas en una plaza llena de abuelos y de niños jugando.

Y también me repatea que uno de mis sitios favoritos de la ciudad, un parque pequeñito, aislado y secreto cerca de mi casa al que me gusta ir con la niña y sentarme en un banco a leer mientras ella se columpia, los fines de semana sea invadido por letras tampoco aptas para niños, entre otras burbujas de sustancias dañinas.

Y yo, como tengo el mismo derecho a estar allí, y no quiero que se hagan dueños y señores del parque, me quedo un rato simplemente porque no quiero que se acostumbren a hacerse dueños y señores del parque, por eso me voy cuando me da la gana. (Eso sí, rezando para que mi hija no ponga atención a la música basura que se tragan ellos).

Propuesta de solución

Pista: no hace falta licenciarse en Harvard.

¡Pues claro! Atacar donde más duele – ¡el bolsillo!

¿Que estás fumando un porro en un parque infantil en horario diurno con niños alrededor? ¡Zasca multa!

¿Que estás con el loro por la calle como si no hubiera mañana? ¡Zasca multa!

Y así hasta dejar seca a la gente, y muy hinchadas las arcas municipales, en vez de recaudar tributos a base de achuchar en cuestiones básicas.

Y esto podría aplicarse a todo lo que sea INCÍVICO: a tirar papeles al suelo, a no recoger los excrementos perrunos, a echar escupitajos como si estuvieras en un rancho, a mear por las esquinas…

¿Por qué la política no sirve para tomar medidas que mejoren la sociedad y que protejan a nuestros niños?

¿Por qué los adultos nos cuidamos tanto de comer sano, hacer ejercicio, disfrutar de la vida, enriquecer nuestra mente… y dejamos desatendido todo lo que nuestros niños tienen que tragarse todos los días?

¿Por qué no protegemos más y mejor a la infancia, que está a merced en muchas cosas de lo que esta sociedad loca y de pandereta que tenemos les obligar a presenciar?

De pequeña mi madre me enseñó que mi libertad acababa donde empezaba la del otro, y eso me ha servido de baremo para todo en la vida. Ahora el concepto de libertad (confundido) se identifica con: yo a mi bola, lo que me dé la gana, y tú a la tuya. Y si te molesta lo mío pues te fastidias. Y así nos luce el pelo.

Así que, si ese es tu tipo de libertad, deja tu “libertad” para tu intimidad.

Creo que soy tan fan de José Mota por personajes como este:

via GIPHY

Hala, hasta otro día. Me despido a lo Lola Flores: si me queréis, “comentarme” aquí debajo…

LadywriterSDR

6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Ana Sister dice:

    Completamente de acuerdo!!! El concepto de libertad..no se entiende , por lo que veo.. Pq la libertad no es hacer lo que a cada uno le de la real gana!!

    Me gusta

    1. Exacto, sister… Espero que en algún momento alguien les enseñe empatía. Porque si no a este paso vamos a acabar a golpes… 😦
      xx

      Me gusta

  2. Leo dice:

    Bienvenida al siglo XXI, donde la música basura es idolatrada y se la escucha sin necesidad de desearla.
    Saludos.

    Me gusta

    1. Estamos en el mundo al revés, sí. Gracias por comentar, Leo. Un saludo desde España

      Le gusta a 1 persona

      1. Leo dice:

        ¡A darlo vuelta sin miedo!

        Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .