Moda Re-

Música de hoy: Muse – Map of the problematique

Ayer leía que para hacer un solo jersey de algodón se necesitan 2.600 litros de agua.

Con esa agua una persona podría beber unos 8 vasos al día durante tres años y medio. Y con el agua que se emplea en producir un par de pantalones, más del doble de litros, esa persona podría beber durante 10 años. Impresionante, ¿verdad?

Y es que los datos son escalofriantes: la industria de la moda contamina el 20% de las aguas del mundo, y emite más carbono que los vuelos internacionales y el transporte marítimo juntos.

Las grandes firmas de ropa sacan entre 12 y 26 campañas al año. El cambio de armario entre una estación y otra, las rebajas a precios de ganga y la publicidad nos urge a crearnos necesidades imaginarias y a la compra compulsiva. Esa fast fashion que se compra barata para estar a la última y se desecha igual de rápido.

Todos somos responsables. Todos salimos con bolsas de rebajas de las grandes cadenas de ropa. Pero una cosa es comprar por impulso y otra comprar solo lo que necesitamos cuando lo necesitamos.

También es importante cómo gestionamos la basura de la ropa. Si la reutilizamos o reciclamos.

En mi casa una camiseta vieja de algodón que ya no se puede poner se convierte en trapo de limpiar. Algo que todavía se puede utilizar, se regala, se dona al ropero o se sube a wallapop.

Siempre nos quejamos de que tenemos muy poco margen de actuación, que los políticos son responsables de todo… y sí, son responsables de muchas cosas, pero otras entran dentro de nuestro terreno, de lo que podemos aportar cada uno en nuestro día a día.

Por eso hoy he pensado que estaría bien recopilar una serie de acciones para ser más conscientes de nuestra huella…

Cómo contaminar menos con mi ropa

Al comprar

  • Compra solo lo necesario y no por impulso. Probablemente esa prenda que compraste un día porque estaba tan barato y no podías desaprovechar la oferta no la vayas a poner (prácticamente) nunca. Piensa con qué la vas a combinar, si realmente la necesitas o simplemente estás comprando por aburrimiento o por llenar otro tipo de necesidad (sentirte mejor contigo mismo, compensar un día malo en el trabajo, etc.) Olvídate de las revistas de tendencias y la opinión de influencers. Recuerda que les pagan por hablar de las prendas que sacan en sus fotos.

  • Mira las etiquetas. Intenta adquirir prendas naturales en vez de sintéticas. Siempre que puedas (cada vez más difícil hoy en día), evita el poliéster, el elastano, la licra, la poliamida, el nylon, la viscosa, el spandex… Además, opta por la producción local mejor que por la ropa fabricada en países lejanos.

  • Compra prendas de fondo de armario que te sirvan para muchos años, mejor que prendas última tendencia con diseños llamativos que sabes pasarán de moda el año siguiente.

  • Electrodomésticos A+++. Al comprar tu próxima lavadora, vete a la opción más ecológica, aunque te salga un poco más cara.

En los lavados

  • Lava menos

  • Llena la lavadora (al haber menos espacio, las prendas no sueltan tantas microfibras que la máquina no puede filtrar y acaban en el desagüe)

  • Utiliza detergentes ecológicos de origen vegetal, y mejor en gel que en polvo (ayuda a desprender menos fibras)

  • Echa menos detergente que lo que recomienda el envase.

  • Utiliza programas cortos y en frío también ayuda a liberar menos fibras

  • Reduce el uso de la secadora siempre que sea posible, así como el de la plancha, colgando tus prendas bien estiradas o en perchas finas de alambre.

Acuérdate de las 5 Rs

  • Reducir. Usa ropa para estar en casa, ponerte una bata o un delantal para manchar menos. Que te presten ropa, alquilarla o comprarla a través de plataformas como Wallapop para ocasiones especiales en vez de comprar nueva y que solo vas a poner un día.

  • Reparar. Compra buen calzado, tus pies y tu columna te lo agradecerán, y además te sentirás tan cómodo que no querrás pensar en buscar calzado nuevo. Vete al zapatero si se te estropea una cremallera o un tacón antes de desechar algo. Haz un cálculo de cuánto te has gastado en todos esos pares de calzado barato que tienes, reconoce cuáles son los que usas y cuáles no te pones nunca porque te hacen daño, y piensa si no habría sido mejor invertir ese dinero en unos zapatos de buena calidad. Con los bolsos y cinturones, lo mismo.

  • Recuperar. Si Kate Middleton puede hacerlo, tú también, así que fuera excusas. Si te gusta alguna prenda vintage del armario de tus padres, recupérala y dale una nueva vida. Notarás la diferencia en el tejido.

  • Reusar. La ropa de niños es un ejemplo. Dona, intercambia, ve a tiendas de ropa de segunda mano… Esto es algo que en España aún nos choca, pero en países como Inglaterra está ampliamente instaurado. En todas las ciudades suele haber alguna charity shop que vende ropa de segunda mano y buena calidad a precios de ganga. Busca tiendas de Oxfam, Cáritas… te puedes sorprender de lo que encuentres.

  • Reciclar. Después de las varias vidas que puede tener una prenda, cuando ya no tenga más usos siempre opta por la opción de llevarla al contenedor específico. No utilices las cajas de cartón que se suelen dejar en los portales, porque su destino es muy dudoso.

Echa un vistazo a este vídeo para ver cómo se procesa y da una nueva vida a las prendas que llegan a los roperos de Cáritas, y como ellos dicen, “súmate a la moda Re-

Súmate a la moda Re-

Y tú, ¿tienes algún otro truco para añadir a la lista?

Imagen: @freestock en Unsplash

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